CAST / GAL

Inmóviles
Guaci, 35, Tinajo

El tiempo decidió jubilarse. Durante semanas no ocurrió absolutamente nada. Nadie envejecía, nadie nacía, ninguna herida cerraba, ninguna flor se marchitaba. Al principio lo llamamos paz. Después, prisión. El tiempo regresó sin pedir disculpas. Solo dejó una nota: «Nunca fui vuestro enemigo, era el único que seguía moviéndoos cuando dejabais de hacerlo».
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