CAST / GAL

A cada cerdo le llega su San Martín
Miguel angel, 43, Salamanca

Triste, cabreada, deprimida, rabiosa. Mi abuela Ángela me decía, a cada cerdo le llega su San Martín. Pero a él no le llega, yo haré que le llegue. Bajé al trastero, lo encontré. Estaba detrás de la caja de libros viejos. Según el calendario colgado aún me quedaba un día. Deje el ascensor y subí las escaleras hasta el quinto piso. No conseguí tranquilizarme. Estaba muy alterada. ¡Din Don!.. Le vi la cara... ¡Toma Papá, y de nada! Eran las cuatro de madrugada. Sino fuera porque te quiero.
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