Bendito azar
Bel, 26, Lugo
El vaivén del Mediterráneo y una oposición trazarían mi destino en Galicia. Primera vez que pisaba esta tierra de lluvia mansa. Estrella Galicia, zamburiñas y una cercanía que merma la morriña. El Atlántico reflejado en los ojos de un amor de verano que sigue latiendo. Medicina y costumbres por descubrir, y yo desde mis adentros, aprendiendo a sanar en otro idioma. Una esquina que me abrazó sin prisa, con sal y caricia. De mí crecen nuevas raíces y un corazón que se niega a partir. Bendito azar, el MIR y el mar… que me trajeron a este lugar.