CAST / GAL

Siempre fue él
Lulu, 20, Salamanca

La primera vez que lo vi fue en el autobús, cruzamos miradas, una sonrisa tímida. La segunda fue en el supermercado, nuestros carros chocaron. La tercera, en la cafetería, me invitó a tomar algo. Esos encuentros hicieron que me enamorara. Pensé que era el era mi destino. Hasta que la cuarta vez lo vi estaba sentado en mi cama, mirándome dormir. Ahí entendí que siempre fue él. No un encuentro casual, sino alguien que me seguía. Mi amor se convirtió en miedo. Él no era mi destino. Yo era su obsesión.
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