La Piña
Pilar, 60, Parbayón
Quise probar ese nuevo método de ligar.
Me planté en el GADIS con una piña en el carrito. ¡Nunca se sabe!
Me crucé con un chico con el carro lleno de cosas y la famosa piña.
Le sonreí y le pregunté su nombre.
Como respuesta obtuve una inesperada disculpa, la piña era para la macedonia y no para ligar. Salí corriendo avergonzada.
Días después, en mitad de clase, llaman a la puerta y entra el muchacho del super que llegaba tarde.
Al verme, se sentó a mi lado.
—Soy José, ¿y tú? — sonrió.
¿Fue la piña? ¿Fue el destino?
Me planté en el GADIS con una piña en el carrito. ¡Nunca se sabe!
Me crucé con un chico con el carro lleno de cosas y la famosa piña.
Le sonreí y le pregunté su nombre.
Como respuesta obtuve una inesperada disculpa, la piña era para la macedonia y no para ligar. Salí corriendo avergonzada.
Días después, en mitad de clase, llaman a la puerta y entra el muchacho del super que llegaba tarde.
Al verme, se sentó a mi lado.
—Soy José, ¿y tú? — sonrió.
¿Fue la piña? ¿Fue el destino?