Ella
MamenR, 39, Arroyo de la Encomienda
Era muy tarde y andaba apresurada. Su padre le había encomendado llegar a las once como muy tarde, pues tenían visita. Un choque inesperado en la calle le había hecho demorarse. Había sido un encontronazo muy extraño. Todo su cuerpo se había estremecido al toparse con ella. Había sentido una sensación de hogar al tocarle. Al separarse y marchar del lugar, había sentido frío y soledad. Pero... ¿Quién era? ¿Cómo podría volver a encontrarle? Era casi imposible. Lo mejor era olvidarse, pero no podía... Al llegar a casa, y entrar al salón, allí estaba ella. Y ahí lo descubrí todo.