Los designios de la vida… y de repente todo encaja.
Los designios de la vida… y de repente todo encaja., 41, A Coruña
Un viaje para provocar un cambio en nuestras vidas, con un destino desde hacía tres años: Valencia.
Pero la vida, con su propia lógica, a veces nos redirige y termina llevándonos justo a donde realmente pertenecemos.
Hay planes que realizamos con años de antelación. Que parecen inamovibles, y cambian.
El primer latido del corazón: el avión descendía, la ciudad se desplegaba ante mis ojos.
Al pisar tierra, dar mis primeros pasos por sus calles y sentir el aire en el rostro. Había encontrado mi hogar: A Coruña. Era una sensación de conexión inmediata.
Visité Valencia, como si necesitara cerrar ciclo.
Pero la vida, con su propia lógica, a veces nos redirige y termina llevándonos justo a donde realmente pertenecemos.
Hay planes que realizamos con años de antelación. Que parecen inamovibles, y cambian.
El primer latido del corazón: el avión descendía, la ciudad se desplegaba ante mis ojos.
Al pisar tierra, dar mis primeros pasos por sus calles y sentir el aire en el rostro. Había encontrado mi hogar: A Coruña. Era una sensación de conexión inmediata.
Visité Valencia, como si necesitara cerrar ciclo.