Donde empieza lo inesperado
Llara Carrión, 63, Oviedo
Yo, que siempre había pensado que el destino habitaba en los lugares más sofisticados, un día entendí que es en lo cotidiano donde aparece esa invisible red de posibilidades que va marcando el camino que transito.
El destino, capaz de convertir lo simple en trascendente, hizo que aquella tarde, entre los pasillos del súper, mi vida cambiara al cruzarme con su mirada.
Y así, con la suavidad de lo inevitable, empezó la etapa más preciosa de mi vida.
El destino, capaz de convertir lo simple en trascendente, hizo que aquella tarde, entre los pasillos del súper, mi vida cambiara al cruzarme con su mirada.
Y así, con la suavidad de lo inevitable, empezó la etapa más preciosa de mi vida.