La parte más triste del cuerpo
Joey, 39, O Temple
Nos cruzamos en una fracción de segundo. Lo que tarda en producirse un pestañeo. Pero en ese ínterin entre que se abrieron y se cerraron mis párpados, en ese instante en el que te volví a ver miles de recuerdos asaltaron mi memoria. Lo recordé todo, de golpe, como un tsunami que destruye todo a su paso. Sobre todo lo bueno, ahí reside el secreto de la felicidad, en la mala memoria. Emergí a la superficie en la que me ahogaba a tiempo para vislumbrar tu nuca. La parte más triste del cuerpo, la que ves cuando alguien se aleja.