CAST / GAL

Destinados a encontrarnos
Lu, 33, Portonovo

Habían pasado más de quince años desde la última vez que nos vimos, el pelo cano y las arrugas de nuestra frente delataban el paso del tiempo.
Lo único que había sabido de Alejandro en los últimos años es que se había casado, tenido hijos y que su esposa había fallecido tiempo después.
No esperaba encontrármelo de nuevo, no esperaba el vuelco en el corazón, pero ahí estaba, como hace 15 años atrás, sentado en la misma acera de siempre, con el mismo brillo en los ojos y ilusiones intactas. Ahí estaba, Alejandro, mi Alejandro, el de siempre. Mi destino.
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