Aire, fuego y naturaleza
Tania, 35, Santiago De Compostela
Capaz de despejar mi mente, calmarme, eras el aire que necesitaba para respirar.
Bajo tus brazos cobijabas vidas, hogar de muchos, mi refugio para desconectar.
El destino te hizo arder, insensatos aquellos que no te supieron apreciar.
Sé que aunque el fuego te marcó, no logró quebrarte. Resurgirás de tus cenizas, despertando con más vitalidad que las llamas que te devoraron.
Bajo tus brazos cobijabas vidas, hogar de muchos, mi refugio para desconectar.
El destino te hizo arder, insensatos aquellos que no te supieron apreciar.
Sé que aunque el fuego te marcó, no logró quebrarte. Resurgirás de tus cenizas, despertando con más vitalidad que las llamas que te devoraron.