DÓNDE ESTÁ EL DESTINO
MAYO, 78, Valladolid
Juan ya tenía escrito su destino, joven de buena familia, educado en buenos colegios y se había sacrificado estudiando mucho, para ser un buen abogado y político como su padre.
Ese día, con sus mejores galas y muy orgulloso, iba a su graduación en el coche, cuando alguien se saltó el stop, y Juan no llegó vivo al hospital. Su destino estaba allí y se lo impidió.
¡Ja! ¡Ja! y !Ja! El que estaba allí era el otro despistado conductor, y todo fue producto de la casualidad.
¡El destino no existe, sólo la casualidad!
Ese día, con sus mejores galas y muy orgulloso, iba a su graduación en el coche, cuando alguien se saltó el stop, y Juan no llegó vivo al hospital. Su destino estaba allí y se lo impidió.
¡Ja! ¡Ja! y !Ja! El que estaba allí era el otro despistado conductor, y todo fue producto de la casualidad.
¡El destino no existe, sólo la casualidad!