CAST / GAL

Historias del fin del mundo
historias del fin del mundo, 50, Villaobispo de las Regueras

Empezó a caer una lluvia mansa. No se sabía de dónde.
Al poco todas las almas tiritaban y se disolvían en el asfalto. Nos miramos como dos locos, dentro del coche, creyendo que el mundo se volvería bosque de nuevo. Agarré fuerte el volante y aceleré. Un pánico como un cuervo negro se estrelló contra el cristal. Entonces por instinto, pusiste tu mano en mi muslo. Me miraste. Sentí revolotear el deseo. Dijiste: no hay donde huir.
Yo ya me perdía en tu cuello.
Nos lo hicimos con desquicio justo antes de empezar a tiritar....
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