CAST / GAL

La puerta que no miré
Raquel, 51, Ferrol

Toda mi vida caminé por un sendero junto al que había una puerta.
Nunca pensé en abrirla.
Tenía trabajo, proyectos, viajes y tiempo. Sobre todo, tiempo.
Un día conocí a alguien que señaló la puerta.
Cuando llegamos hasta ella, descubrimos que estaba cerrada.
—¿Desde cuándo? —pregunté.
Mi pareja apretó mi mano.
La cerradura estaba oxidada... la puerta no se había cerrado aquel día.
Llevaba años cerrándose, milímetro a milímetro, mientras yo pasaba de largo.
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