A este lado del destino
Conchi, 53, Ourense
El destino nos susurró al oído cuando todo se rompía. La tierra que nos vio nacer ya no podía cuidarnos, y con los sueños a cuestas, cruzamos el océano. Ourense nos recibió como la lluvia serena tras una tormenta. Sus montes, su rio, sus calles, su gente... nos ofrecieron abrigo. Sembramos esperanza donde antes hubo miedo, y nuestros hijos crecieron con raíces nuevas labrando un futuro prometedor. Siete años han pasado, y en cada amanecer entendemos que el destino no es un lugar: es un renacer. Y nosotros, valientes, lo elegimos. Lo habitamos. Y le dimos nombre: hogar.