MORRIÑA
Ricardo, 71, Navacerrada
A principios del siglo pasado, mi Nona Perfecta salió de un puerto gallego rumbo a las Américas, llegó al puerto de Rosario, en el río Paraná, terminó viviendo en el campo y formando una gran familia, y cuando era pequeño mi nona me cantaba canciones y contaba recuerdos de su aldea, yo le decía que cuando fuese mayor la llevaría a visitarla, con el paso del tiempo, después que ella falleciera, el destino quiso que yo haga el camino al revés, y recorra su aldea y pasee por sus calles rememorando lo que tantas veces ella me había contado.