CAST / GAL

Caramelos
Lau, 50, Marin

Hay recuerdos que el tiempo no borra: solo los deja dormidos. Aún vive en mí aquella niña que apenas rozaba el mostrador, con cinco pesetas en la mano y un universo de caramelos esperándola bajo la mirada eterna de su abuela. Luego la vida, silenciosa, fue cambiando las estaciones. La niña se hizo madre y, después, abuela. Cuando acompañó a su nieto a elegir sus dulces, comprendió que el tiempo no siempre avanza; a veces regresa, disfrazado de infancia, para devolvernos el abrazo que creíamos perdido.
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