Momentos importantes
Irene, 41, Madrid
La tarde anterior al primer día de cole de Roque, dejamos todo preparado, luego la noche se encargó de calmar impaciencias y nervios.
Fuimos de la mano hasta la clase de párvulos, donde nos despedimos con besos, gimoteos y llantos y allí le dejé, con su mochila y el babi nuevo.
Pasaron los días hasta que llegó el gran momento, en el que de puntillas y abriendo los brazos me dijo: — “Mira mamá, ya sé atarme el nudo de los zapatos”.
Con la imagen comprendí que estaba alzando el vuelo, que emprendía su destino, dispuesto a conquistar sus sueños.
Fuimos de la mano hasta la clase de párvulos, donde nos despedimos con besos, gimoteos y llantos y allí le dejé, con su mochila y el babi nuevo.
Pasaron los días hasta que llegó el gran momento, en el que de puntillas y abriendo los brazos me dijo: — “Mira mamá, ya sé atarme el nudo de los zapatos”.
Con la imagen comprendí que estaba alzando el vuelo, que emprendía su destino, dispuesto a conquistar sus sueños.