En una hora estoy en casa.
Leti, 45, Ansoáin
Gracias al aire acondicionado el calor de la tarde se hacía más llevadero, pero tras 7 horas de viaje, aunque con paradas, empezaba a estar agotada, sobre todo del paisaje, igual, en tonos ocres, sin nada que destacar. Al enfocar de nuevo la vista al frente le pareció ver una nube ,casi como un espejismo. Un ligero tono verde parecía que se quería dibujar en las laderas más lejanas. Y entonces empezó a sonreír, marcó su “ A/A Casa Padres”, y al escuchar respuesta, dijo: ”Ma, acabo de entrar en Galicia, en una hora estoy en casa.”