Bienvenido, otoño.
Yaizip, 34, Vigo
Suena el despertador.
Te desperezas.
Estiras una pierna hasta que asoma el pie por debajo de la colcha y de repente...
¡Flop!
Corriendo vuelves a meterlo bajo la colcha.
La temperatura ha cambiado, el frío ha mordisqueado los dedos de tu pie y tú has sonreído. Al fin ha vuelto el frío.
Es hora de volver a poner capas y capas de ropa, de pasar la tarde en el sofá con la manta y una infusión calentita, de notar las orejas y la nariz frías y rojas cuando sales de casa.
Al fin el cambio de estación llegó.
Te desperezas.
Estiras una pierna hasta que asoma el pie por debajo de la colcha y de repente...
¡Flop!
Corriendo vuelves a meterlo bajo la colcha.
La temperatura ha cambiado, el frío ha mordisqueado los dedos de tu pie y tú has sonreído. Al fin ha vuelto el frío.
Es hora de volver a poner capas y capas de ropa, de pasar la tarde en el sofá con la manta y una infusión calentita, de notar las orejas y la nariz frías y rojas cuando sales de casa.
Al fin el cambio de estación llegó.