Destino
Erebia, 55, Rueda de la Sierra
Se abrió la puerta de la felicidad y todo tiene sentido ahora. Atrás quedaron la culpabilidad y los días vanos; es lo que pasa cuando escuchas a tu cuerpo y tu corazón crudamente, tomas las riendas de tu destino y cabalgas con locura tus sueños.