TAL VEZ UN DÍA DIFERENTE
MANEL, 68, ORTIGUEIRA
MANEL, 68, ORTIGUEIRA
Comienza el día y, por supuesto, previsible en su devenir.
—Tienes que cambiar de actitud.
—Claro, para ti es muy fácil decirlo—, siento la desgana alimentada por la rutina.
—Nunca sabrás de su dificultad si no lo intentas.
—Me lo recuerdas todas las mañanas...
—Tienes que cambiar de actitud.
—Claro, para ti es muy fácil decirlo—, siento la desgana alimentada por la rutina.
—Nunca sabrás de su dificultad si no lo intentas.
—Me lo recuerdas todas las mañanas...