Limpieza
Raúl, 48, Madrid
A cada vuelta del tambor de la lavadora se pierden algunos de tus calcetines, un broche, varios pañuelos. Con el centrifugado la vibración se extiende al resto de la casa. Desaparecen las fotografías, todos los libros que me regalaste, el souvenir de nuestro viaje a Santorini. Al llegar al aclarado, mi anillo se desliza hacia un cajón, y ahora, mientras tiendo la colada, me gustaría creer que ya ni siquiera recuerdo tu nombre.