CAST / GAL

Sombras
Momo, 48, Madrid

Solíamos cruzarnos al mediodía, justo en la mitad del puente. Ella se dirigía hacia el norte, yo al sur. Siempre supe que nuestro amor es imposible, por eso tras varios años de miradas y de sonrisas furtivas decidí cambiar de turno. Ahora nos vemos al atardecer, cuando ella regresa de su trabajo y yo del mío. Nada ha cambiado en su matrimonio y yo tampoco dejaré nunca a mi esposa, pero a esta hora, con la luz del sol declinando sobre el horizonte, por un instante, al menos nuestras sombras se rozan.
Compartir: