CAST / GAL

LA VERSIÓN DE LOS HECHOS
ANTONIO, 68, Torrejón de Velasco (MADRID)

Cuando mi gato derribó el reloj de arena y la orquídea, no recogí cristales: recogí una historia. Desde entonces cuento que, al caer, el tiempo abrazó a la belleza y ambos decidieron no romperse jamás. Quien me escucha sonríe imaginando aquella imposible flor de cristal. Nadie pregunta por la sangre de mi mano ni por la escoba apoyada en la pared. Yo tampoco. Comprendí que los cambios no siempre transforman las cosas; a veces transforman la forma de recordarlas. Y hay recuerdos capaces de sostenernos cuando la verdad, por sí sola, ya no basta.
Compartir: