CAST / GAL

Abrazada a mi destino.
Mary, 25, Villaquilambre

Se alza un nuevo día, cuando las horas acarician la alarma del reloj y zarandean mi cuerpo. Las postpongo, aunque termino rindiéndome y, me levanto somnolienta de la cama. Desayuno, sin hambre, vistiéndome rápidamente para ir a trabajar. De repente, la noche cae sobre mi espalda, mientras la luna saluda en silencio. Entonces, ceno un yatekomo, reflexionando, sobre el mundo y sus delirios. Luego, me acuesto tratando de descansar, hasta que me desvela el primer ronquido de mi perra. La miro y, casi intuyendo su cuerpo a oscuras, la abrazo mientras me mezco, recordando lo mucho que la quiero.
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