Un giro de 360 grados
Lúa, 32, A Coruña
Era el momento de cerrar la maleta. Ese sábado la vida de Lucía daría un giro total, o eso creía. Tocaba mudarse a otra ciudad, salir de su zona de confort y alejarse de Mario, el hombre que le tenía la cabeza loca y el corazón roto. Llevaban meses separados, pero ella no lograba olvidarlo. El ascenso laboral era la excusa perfecta: nueva ciudad, nueva vida. El taxi esperaba en la puerta. Ya dentro, un mensaje llegó a su móvil. Era de Mario: No te vayas, te quiero. Y Lucía supo que, quizá, su destino aún no estaba escrito.