CAST / GAL

Libre Albedrío
Eva, 35, Fuentespreadas

Libre Albedrío

Así se llamaba nuestra cabaña en el bosque, sin demasiado sentido, pensaba.Mi hija quiso poner la cama en el centro: “para saltar mejor”, decía. La moví junto a la pared, por seguir ese orden absurdo.

Esa noche, un rayo partió el pino de la entrada y lo arrojó sobre su habitación. El estruendo me estremeció. Corrí: la cama estaba aplastada… y vacía.
“Mamá, ¿qué ha pasado?”, me gritó desde el baño. Su voz, tan tranquila, me devolvió la vida.

Libre albedrío.
Qué hermoso nombre para nuestra cabaña.
“Qué bonita queda tu cama en el centro, hija mía.”
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