CAST / GAL

Sin Retorno
Óscar Gartei, 41, Lugo

—Si me disculpáis un momento —dije.
Recorrí el pasillo de mármol y entré en los baños para refrescarme. Al querer salir, la puerta se resistió un instante.
El pomo quemaba al tacto.
De vuelta al banquete, descubrí que la silla de Ramón ahora la ocupaba un tal Ignacio, y el lugar de Berta, Camila.
El trueque de personas era total.
No me había equivocado de mesa, aquel era un evento privado, aunque la alfombra del salón ya no era azul, sino roja.
Me encogí de hombros; sonreí.
Tomé asiento entre los desconocidos.
—Bien, ¿por dónde íbamos?
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