Cambiar de puzle
Elena, 14, As Pontes (A Coruña)
Todas las niñas regresaron desarrolladas y guapísimas de sus vacaciones, pero Alicia no es una de ellas, sigue con el mismo cuerpo de antes. Las que eran sus amigas la excluyeron y Alicia se enfadó consigo misma por no encajar. Cuando llegó a casa, sus pensamientos crecieron y, en un arrebato, empezó a comerse todo lo que había en su casa, para crecer rápidamente. Su madre la descubrió y le dijo que su cuerpo iría a su ritmo, sin forzarlo. No la convenció, pero una frase se quedó en su mente: “El error no es la pieza, es el puzle”.