CAMBIOS DE ESTADO
martorella, 54, Meirás-Sada
Orgullosos de sus nombres en latín se presentaron en el juzgado el oro y la plata en representación de los elementos químicos de su misma etimología.
De origen griego, el litio y el cloro.
En el estrado, el astato, acusado de tener ambos y no decidirse por ninguno. Se veía desmejorado. Achacado por los presentes a su elevada inestabilidad, veían posible que se derrumbase. Le otorgaron una última oportunidad antes de ser castigado sin reactividad, despojándolo de su esencia.
Fuera, los demás elementos adelantaban sus reacciones: explosiones, combustiones, evaporaciones…
El acusado tomó su decisión y, sin mediar palabra, se desintegró.
De origen griego, el litio y el cloro.
En el estrado, el astato, acusado de tener ambos y no decidirse por ninguno. Se veía desmejorado. Achacado por los presentes a su elevada inestabilidad, veían posible que se derrumbase. Le otorgaron una última oportunidad antes de ser castigado sin reactividad, despojándolo de su esencia.
Fuera, los demás elementos adelantaban sus reacciones: explosiones, combustiones, evaporaciones…
El acusado tomó su decisión y, sin mediar palabra, se desintegró.