CAST / GAL

Vivir muriendo
Maruja Vich, 42, Nigrán

Cuando se despertó en el hospital suspiró aliviada al no encontrar ninguna cara conocida a su lado. Muchos tubos de su brazo a un gotero y poco más.

No tenía miedo a morir, más bien había fracasado en su intento una vez mas. La lucidez de pensamiento le hizo ver que ni siquiera estaba en estado vegetativo.

Se acercó un médico al que reconoció de otras veces.

Aquella vez fue diferente. Ajustó la medicación y susurró tres palabras: Tu destino es vivir.

Le cogió desprevenida. ¿Acaso estaba ella desafiando al destino?

Cerró los ojos. Quizás no habría siguiente intento.
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