El tren
Lola, 72, El Espinar
Para salir de casa con tiempo, no podía correr más, el adorno del pelo no aparecía. Cuando lo encontró el taxi no estaba en el portal.
Aceleró lo que sus 60 años le permitieron hasta la parada del autobús.
Ya estaba en camino. ¡Pero no!
- Señora lo siento esto no arranca, pasaremos al coche de un compañero.
El corazón a mil, no llegaba, lo presentía. Y él la esperaba.
Por fin "la estación"
-Señora aquí el control de equipajes.
Pero era tarde, sentada sobre su maleta, el vestido de novia arrugado, vio desaparecer su destino a toda velocidad.
Aceleró lo que sus 60 años le permitieron hasta la parada del autobús.
Ya estaba en camino. ¡Pero no!
- Señora lo siento esto no arranca, pasaremos al coche de un compañero.
El corazón a mil, no llegaba, lo presentía. Y él la esperaba.
Por fin "la estación"
-Señora aquí el control de equipajes.
Pero era tarde, sentada sobre su maleta, el vestido de novia arrugado, vio desaparecer su destino a toda velocidad.