El momento del cambio
Víctor, 47, Salamanca
No sé cuándo dejó de buscar el refugio de mis brazos al sentir miedo o cansancio. Intento rememorar el instante en que sus mofletes comenzaron a rasparme con una incipiente barba.
Sí recuerdo su cuarto vacío, la primera Navidad solos, su alegría al estrenar paternidad y la tristeza al despedirnos de mamá.
Tampoco sé por qué empecé a perderme por los pasillos de lo que un día fue nuestro hogar.
Sí reconozco su cálida mano de niño entre mis dedos de nudosos sarmientos, mientras intenta consolarme cuando el alma se me desborda al no recordar en qué momento cambió todo.
Sí recuerdo su cuarto vacío, la primera Navidad solos, su alegría al estrenar paternidad y la tristeza al despedirnos de mamá.
Tampoco sé por qué empecé a perderme por los pasillos de lo que un día fue nuestro hogar.
Sí reconozco su cálida mano de niño entre mis dedos de nudosos sarmientos, mientras intenta consolarme cuando el alma se me desborda al no recordar en qué momento cambió todo.