Espacios
Vero, 44, Navatejera (León)
Todo había cambiado y sin embargo todo seguía igual. La misma casa, los mismos vecinos, el mismo barrio. Pero ahora sola. Eso no lo había elegido.
"Algo tiene que cambiar", pensó, y se fue directa al polígono donde estaban todas las tiendas de muebles de la ciudad.
Un salón nuevo: bonito, luminoso, ligero. Su salón. Y algo aparentemente tan superficial, consiguió cambiarla por dentro.
"Algo tiene que cambiar", pensó, y se fue directa al polígono donde estaban todas las tiendas de muebles de la ciudad.
Un salón nuevo: bonito, luminoso, ligero. Su salón. Y algo aparentemente tan superficial, consiguió cambiarla por dentro.