El nuevo cachorro
Manoel, 47, A Coruña
Desde que llegó el cachorro nuevo, nada es igual. Duerme en la habitación de los humanos, no en la mía. Aúlla de noche y nadie lo regaña. Se lame las manos en lugar de lamerse las patas. No corre, no ladra, ni siquiera mueve la cola. Al principio le gruñí, celoso. Pero ayer sonrió al olerme el hocico y algo en mi pecho de perro viejo se movió, como cuando era yo el cachorro nuevo. Ahora duermo bajo su cuna. Los cambios no siempre quitan sitio: a veces solo hacen más grande el corazón donde antes solo cabías tú