Faltas tú
Silvia, 33, Lugo
Nadie me hizo estar preparada.
Fui incapaz de mentalizarme de lo que vino.
Incertidumbre, dolor, lágrimas, náuseas, vértigo. Vacío.
Qué triste verte rodeado de tantas flores. Y, a la vez, con esa ironía cortante que tiene la vida, qué bonito sentir que habías sido tan querido.
Allí, consumidos por el dolor, me di cuenta de que también estábamos rodeados del más profundo amor.
Me sé de memoria el camino a una casa a la que no voy a volver.
Siento que no puedo respirar profundo. Me falta el aire.
De repente, todo cambia.
Faltas tú.
Fui incapaz de mentalizarme de lo que vino.
Incertidumbre, dolor, lágrimas, náuseas, vértigo. Vacío.
Qué triste verte rodeado de tantas flores. Y, a la vez, con esa ironía cortante que tiene la vida, qué bonito sentir que habías sido tan querido.
Allí, consumidos por el dolor, me di cuenta de que también estábamos rodeados del más profundo amor.
Me sé de memoria el camino a una casa a la que no voy a volver.
Siento que no puedo respirar profundo. Me falta el aire.
De repente, todo cambia.
Faltas tú.