CAST / GAL

Mi sino, mi destino.
Rebeca, 51, Medina del Campo

Nací pensando desde el olvido de mi edad. Aprendí creando con el destino, que quizás me amabas. Ignoré tus faltas de libertad, pues pensé que mi sino era tu bienestar. Aludía al miedo y a tu frialdad, como gotas de lluvia que caen sin cesar. Me dejé de pensar, atendiendo solamente a tu necedad, a la que yo creía mi fiel libertad. Abrí los ojos al final, como búho en la noche quiere cazar. La esperanza me embriagó y pude resucitar. Ya no me duele el corazón ni tu deslealtad. Mi destino lo escribo ya.
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