Cambios no, gracias.
Teresa, 60, Carral
A mí no me gustan los cambios. Aunque los entendidos en mente humana insistan en que aceptar cambios es signo de madurez y estabilidad emocional. Pues bueno, pues vaya, todo muy bueno y muy rico, pero a mí la palabra cambios me produce retortijones de estómago.
Cambios hormonales, climáticos, laborales, médicos, de vivienda y etc, etc.
Pero sin embargo, la cosa cambia cuando alguien te ve y te dice: pero qué cambioooo
O el médico te sonríe y añade: vamos a hacer un cambioooo...
Entonces, ya respiras y sabes que algo bueno va a pasar.
Cambios hormonales, climáticos, laborales, médicos, de vivienda y etc, etc.
Pero sin embargo, la cosa cambia cuando alguien te ve y te dice: pero qué cambioooo
O el médico te sonríe y añade: vamos a hacer un cambioooo...
Entonces, ya respiras y sabes que algo bueno va a pasar.