Mi niño
Matyssa, 36, Madrid
Cuando enterró a su madre, heredó la casa, las fotografías y un dibujo infantil.
En la esquina, con la letra insegura de otra época alguien había escrito:
"Para mi niño".
Guardó el dibujo donde se guardan las cosas que ya no pueden repetirse.
Porque ya no quedaba nadie capaz de escribir aquellas dos palabras.
En la esquina, con la letra insegura de otra época alguien había escrito:
"Para mi niño".
Guardó el dibujo donde se guardan las cosas que ya no pueden repetirse.
Porque ya no quedaba nadie capaz de escribir aquellas dos palabras.