CAST / GAL

EN EL RECUERDO DE NADIE
María José, 62, Ponferrada

Sabía que no pertenecían al recuerdo de nadie. Colocó los jarrones, limpió el polvo de la entrada, puso en lugar visible su foto. Seguía esperando. Miraba el reloj de la Iglesia, deseando que alguien le trajera flores.
¡Pero cayó la noche! Decidió entrar. Desilusionada, borró su nombre de la chapita de la puerta. Prometió terminar con los paseos de cada amanecer entre tumbas olvidadas por todos. Acurrucándose junto a su madre, que llevaba años allí, esperándola. Era su maravilloso destino. El deseo de estar juntas para toda la eternidad.
Y por fin...selló la lápida por dentro, para siempre.
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