CAST / GAL

Tupananchiskama Ju
Tamara Yuste, 43, Sada

Una tarde de verano, Lucía caminaba sin rumbo por las calles doradas de su infancia. El calor traía consigo un aroma familiar, mezcla de tierra tibia y gardenias. Al girar la esquina del viejo café, lo vio: Julián, sentado como si el tiempo no hubiera pasado.
No dijo nada. Se sentó frente a él. Compartieron un silencio dulce, cargado de lo que fueron.
—Sabía que el destino nos debía una tarde más —susurró ella.
Sonrieron. No hablaron del futuro. Solo bebieron el momento, breve y eterno.
A veces, el amor no vuelve para quedarse. Solo para despedirse bien.
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