CAST / GAL

Destino de una madre.
Pibas, 62, Marín - Pontevedra

Este es su sino. La tortura, su mente cada día.
Partida, intenta inventar la vida.
Surcos de agua salada en su piel, triste mirada opaca, falta el brillo de su amor infinito.
Noches de miedo, desprotegida, gritando que volviera.
Mientras ella no escuchaba.
Pensó en una muerte deseada, tres intentos fallidos, para saber que así se volvía más fuerte. Intentos fallidos.
Encerrada debía cumplir el pecado cometido.
La condena terminaba en un ignoto destino.
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