La fábrica de vapor
Anxo, 15, As Pontes de Garcia Rodríguez
De niños jurábamos que aquellas cuatro chimeneas gigantes eran la fábrica donde se hacían las nubes del cielo. Crecimos a su sombra, usándolas como brújula para volver a casa. Bastaron tres segundos de estruendo y una nube de polvo real para borrarlas del mapa. Cuando la tierra dejó de temblar y el aire se limpió, nos miramos en silencio: el horizonte había cambiado para siempre y nosotros, de repente, también.