Luz en otra parte
Raquel, 51, Ferrol
Raquel, 51, Ferrol
El viejo farero odiaba los cambios. Durante cuarenta años, su vida se rigió por la misma rutina: limpiar las lentes, encender la llama y mirar el mar embravecido. Cuando automatizaron el faro, sintió que le arrebataban el alma. Lo jubilaron a la fuerza y lo mandaron a un pi...