Pérdida en el Otoño
Maga, 64, Ferrol
El viento me golpeaba de un lado a otro, como si quisiera arrancarme de mí misma. Sentía que flotaba, mientras avanzaba por calles desiertas donde el silencio parecía conocer mi nombre.
No recuerdo cómo llegué a este lugar, ni quién era esa fuerza invisible que me empujaba a correr cada vez más lejos, más rápido...
Solo recuerdo el frío, que caminaba conmigo, acompañándome.
Era otoño, uno de esos días en los que el mundo parece detenerse y una puede sentirse pequeña en la inmensidad del silencio.
Pero yo seguía llevada por el viento, esperando descubrir quién era yo realmente.
No recuerdo cómo llegué a este lugar, ni quién era esa fuerza invisible que me empujaba a correr cada vez más lejos, más rápido...
Solo recuerdo el frío, que caminaba conmigo, acompañándome.
Era otoño, uno de esos días en los que el mundo parece detenerse y una puede sentirse pequeña en la inmensidad del silencio.
Pero yo seguía llevada por el viento, esperando descubrir quién era yo realmente.