CAST / GAL

El veintiocho de Julio
Maga, 64, Ferrol

Era el 28 de julio cuando desperté y sentí la necesidad de mirarme al espejo. Era mi cumpleaños.
Mi cabello, ahora blanco, parecía la nieve que cubre los campos en el invierno. Mis ojos guardaban el cansancio de muchos caminos recorridos. Durante un instante busqué a la joven que había sido, pero no estaba .
Entonces comprendí que nada permanece igual. Los árboles pierden sus hojas, cambian las estaciones y la vida nos transforma .
Sonreí. El tiempo me había cambiado, y en cada cambio había quedado una parte de quien fui y una nueva parte de quien soy.
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