¿ACASO NO ME ESPERABAS?
Maite Gaminde, 69, Madrid
Me gustan las palabras. Las coloco una detrás de otra, a veces sin pensarlo, salen solas y me cuentan historias. Divertidas, alegres, me provocan recuerdos, me incitan a salir de paseo y mojarme bajo la lluvia. Hoy estoy confundida, intentan decirme algo profundo, me inquietan.
Suena el timbre de mi puerta. Entreabro esperando algún conocido y ahí está la figura: viste túnica blanca, labios encarnados, ojos negros. Solo acierto a esbozar una sonrisa forzada a modo de interrogación.
—¿Acaso no me esperabas? —Y sin más preámbulos, penetra en el interior—. Soy tu destino.
Suena el timbre de mi puerta. Entreabro esperando algún conocido y ahí está la figura: viste túnica blanca, labios encarnados, ojos negros. Solo acierto a esbozar una sonrisa forzada a modo de interrogación.
—¿Acaso no me esperabas? —Y sin más preámbulos, penetra en el interior—. Soy tu destino.