Binomio vital
José Luis, 68, Salamanca
Seis años, primera cicatriz. Un salto sobre un colchón recién vareado fue testigo mudo del cambio en mi alma y en mi frente.
Dieciseis años, segunda. Un carricoche de un lechero cuando hacía dedo frenó en seco sin "ABS" y cambió mi pierna y mi espíritu guerrero.
Sesenta y tercera. Una alcantarilla medio abierta o medio abierta me tragó y mis dientes saltaron y cambiaron para siempre.
Ahora, yo soy yo, pero cada cicatriz un cambio y la suma de los cambios mi binomio vital.
Dieciseis años, segunda. Un carricoche de un lechero cuando hacía dedo frenó en seco sin "ABS" y cambió mi pierna y mi espíritu guerrero.
Sesenta y tercera. Una alcantarilla medio abierta o medio abierta me tragó y mis dientes saltaron y cambiaron para siempre.
Ahora, yo soy yo, pero cada cicatriz un cambio y la suma de los cambios mi binomio vital.