La alternancia apremia.
Andrés, 46, Madroñera (Cáceres)
Nos daremos permiso para cambiar los momentos vacíos por plenos, los rotos por enteros, los perdidos por relevos. En las variantes que acordemos, descubriremos que todo se altera con el paso del tiempo. Y, aun así, lo preservamos para controlar lo que pueda ser descubierto en los aposentos de pliegues y bosquejos, sedientos de paz y silencio.